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Imagen del Golfo / Agencia Imagen del Golfo2010-10-02-14:31:32 Xalapa
Veracruz es la segunda entidad con menor esperanza de vida en todo la República mexicana
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Veracruz es la segunda entidad con menor esperanza de vida en todo la República mexicana, según estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO), Quintana Roo registra la mayor esperanza de vida (76.2 años), seguido por el Distrito Federal (76.1 años) y Baja California (76). Por otro lado está Guerrero con la menor esperanza de vida (73.5 años), seguido por Veracruz (73.9 años) y Chiapas (74.1 años). Además la entidad es la tercera más poblada del país, y por lo general el desarrollo poblacional se estableció en territorio agrícola y las márgenes de los ríos.
El primer lunes de cada octubre se conmemorará el Día Mundial del Hábitat, por decreto de la Organización de las Naciones Unidas.
Según datos del Informe Mundial sobre Asentamientos Humanos, 2009 de la ONU, los principales problemas urbanos del siglo XXI son: el rápido crecimiento de muchas ciudades y la decadencia de otras, la expansión del sector no estructurado y lo que han hecho las ciudades para provocar el cambio climático.
“Pruebas recabadas en todo el mundo apuntan a que en la planificación urbana contemporánea se ha prestado muy poca atención a la búsqueda de soluciones a estos problemas. El crecimiento urbano incontrolado y el desarrollo imprevisto de la urbanización periférica son algunas de sus consecuencias más evidentes, junto con el aumento de la vulnerabilidad de centenares de millones de residentes urbanos por el aumento del nivel del mar, la inundación de las costas y otros peligros relacionados con el clima”, cita el informe.
En ese contexto, el planteamiento central del Informe se basa en que hace falta cambiar los conceptos que aplica actualmente la planificación urbana en casi todas partes del mundo y que es preciso asignar a la planificación urbana una nueva función en el desarrollo sustentable de las zonas urbanas.
Asimismo se plantea que en el futuro, la planificación de las zonas urbanas debe tener presentes: los problemas ambientales derivados del cambio climático y la excesiva dependencia de las ciudades respecto de los vehículos que funcionan con combustibles fósiles; los problemas demográficos resultantes de la acelerada urbanización, el rápido crecimiento de los centros de población pequeños y medianos y el aumento constante de la población joven en los países en desarrollo y, en lo que atañe a los países desarrollados, los problemas causados por la contracción de las ciudades, el envejecimiento de la población y la composición cada vez más multicultural de las ciudades; el aumento de los problemas socio-espaciales, especialmente las desigualdades sociales y espaciales, el crecimiento urbano incontrolado y la urbanización periférica, entre otros.
“Y es que muchas ciudades están experimentando procesos dañinos de crecimiento, producción y consumo, de uso del suelo, movilidad y degradación de su estructura física”.
Esos problemas están asociados con frecuencia a la contaminación del suelo, aire y agua, el uso irracional de los recursos y la destrucción de los recursos naturales y, en el ámbito socioeconómico, a la pobreza.
Información Nacional sobre Asentamientos Urbanos
A finales del siglo XX, México era un país predominantemente urbano ya que 61 por ciento de la población nacional residía en 309 ciudades. El cambio socio-demográfico tiene tres expresiones fundamentales: la transición demográfica, el proceso de urbanización y la masificación de la migración internacional.
En el primer lustro del siglo XXI, la población urbana representaba 63 por ciento de los 103.3 millones de habitantes del país, residiendo en 550 localidades de más de 15 mil habitantes, de ellas, 525 formaban parte de alguna zona metropolitana, mientras que el sistema urbano nacional estaba conformado por 343 ciudades, 56 de las cuales eran zonas metropolitanas (considerando que en 1960 eran solamente 12).
Durante este quinquenio las zonas metropolitanas contribuyeron en un 79.3 por ciento del incremento poblacional, de ahí su importancia en la dinámica demográfica del país y de un proceso urbano concentrado en enormes aglomeraciones, “mismas que se han expandido en tierras antes agrícolas, modificando el uso del suelo y la vegetación, afectando los recursos naturales y reduciendo la captación de agua tan necesaria para el funcionamiento de las conglomeraciones y el bienestar de sus habitantes“.
Esperanza de vida
El descenso de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida provocaron cambios significativos en la dinámica y estructura de las familias y los hogares. Según estimaciones del Conapo, Quintana Roo registra la mayor esperanza de vida (76.2 años), seguido por el Distrito Federal (76.1 años) y Baja California (76). Por otro lado encontramos a Guerrero con la menor esperanza de vida (73.5 años), seguido por Veracruz (73.9 años) y Chiapas (74.1 años).
Según proyecciones de Conapo, en 2010, ocho entidades federativas concentran la mitad de la población nacional, la mayor proporción habita en el Estado de México (13.86 por ciento), seguido por el Distrito Federal (8.16 por ciento), Veracruz de Ignacio de la Llave (6.72 por ciento), Jalisco (6.52 por ciento), Puebla (5.26 por ciento), Guanajuato (4.67 por ciento), Chiapas (4.20 por ciento) y Nuevo León (4.15 por ciento).
Por otra parte, Baja California Sur (0.53 por ciento), Colima (0.56 por ciento), Campeche (0.74 por ciento), Nayarit (0.89 por ciento) y Tlaxcala (1.06 por ciento) son las menos pobladas.
Veracruz con mayor número de vivienda en el país
Cabe agregar que el Reporte del Foro Urbano Mundial efectuado en Vancouver, en junio de 2006, mencionaba que a treinta años de celebrarse la primera Cumbre Mundial “Hábitat I” en esa misma sede, “los ciudadanos del mundo constataban un retroceso muy marcado de las condiciones de vida así como de sus derechos inalienables“.
Las ciudades mexicanas no han estado exentas de esta problemática; por ejemplo, la mayoría de los centros urbanos no dan tratamiento al grueso de las aguas residuales (de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua sólo 36 por ciento de las aguas residuales municipales reciben algún tipo de tratamiento) y disponen de los desechos en tiraderos a cielo abierto. En las 56 zonas metropolitanas del país, en 2005, 3.2 millones de personas no disponían de agua entubada y 1.9 millones no contaban con drenaje.
Entre 2005 y 2008, las viviendas particulares en el país aumentaron de 24.006 millones a 26.199 millones, según datos del II Conteo de 2005 y de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2008).
En 2005, poco más de la tercera parte de las viviendas particulares habitadas se concentraban en cuatro entidades federativas: el Estado de México (13.1 por ciento del total); el Distrito Federal (9.3 por ciento); Veracruz (7.2 por ciento ) y Jalisco (6.4 por ciento); en contraste, cuatro entidades no alcanzaban el uno por ciento en su crecimiento habitacional: Baja California Sur, Colima, Campeche y Nayarit. .
En el 2005, de las viviendas que disponían de drenaje, 69.3 por ciento estaban conectadas a la red pública, 15.5 por ciento a una fosa séptica y casi el 2 por ciento “desaguaban en una barranca, grieta, río, lago o mar“. Las proporciones más altas de viviendas con este tipo de drenaje fueron: Guerrero (6.1 por ciento), Veracruz (4.6 por ciento), Michoacán (4.2 por ciento), Chiapas (3.8 por ciento), Morelos (3.4 por ciento), Puebla (3 por ciento) y Tabasco (2.7 por ciento).
En Oaxaca, Guerrero y Chiapas la tercera parte de las viviendas tenían pisos de tierra, seguido por Veracruz, donde una de cada cinco viviendas estaba en la misma situación. Los menores porcentajes de viviendas con pisos de tierra se encontraban en Jalisco Yucatán, Baja California, Coahuila, Nuevo León, Aguascalientes y el Distrito Federal.
En 2005, entidades como Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Veracruz presentaban altos porcentajes en la no disposición de agua de la red pública, mientras que, entidades como Puebla, Hidalgo y Zacatecas mostraban altas carencias en disposición de drenaje.
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