Logo Imagen del Golfo
    domingo, 21 de diciembre del 2014
Inicio Noticias Agencia Clasificados Sociales Deportes Columnas ImagenTV
    Coatzacoalcos-Zona Sur    |    Cd. de México    |   Córdoba-Orizaba-Centro    |    Internacional    |    Guerra contra el narco   |    Poza Rica-Zona Norte    |    Xalapa   |    Veracruz-Boca del Río
Jobo Lara, un ejemplo para la juventud orizabeña
 
A sus 25 años, Jobo Lara Rivera es el delegado de la SEV más joven no sólo en la región, sino en el estado, y muy seguramente lo sea también del país, pero después de todo se encuentra haciendo lo que más le gusta hacer
Orizaba - 2011-10-19 18:40:18 - Nora Gabriela Lira / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO
 
Imagen del Golfo / Agencia Imagen del Golfo2011-10-19-18:51:07 Orizaba A sus 25 años, Jobo Lara Rivera es el delegado de la SEV más joven no sólo en la región, sino en el estado.
A sus 25 años, Jobo Lara Rivera es el delegado de la SEV más joven no sólo en la región, sino en el estado, y muy seguramente lo sea también del país, pero después de todo se encuentra haciendo lo que más le gusta hacer.
Licenciado en Negocios internacionales y con maestría en Economía y Negocios, no dudó en aceptar el cargo que en su momento le ofrecieron el gobernador Javier Duarte y el secretario de Educación, Adolfo Mota, en diciembre pasado.
Hoy, a casi un año de haber tomado esa decisión, reconoce que no se imaginó estar en el lugar que ocupa.
“Fue una grata sorpresa que me hayan considerado para estar en este puesto. Me he encontrado con mucho trabajo, pero también con un trabajo muy bonito, en el cual tengo que estar viendo todas las escuelas, estar en contacto con los maestros, con los padres de familia que nos están confiando lo más preciado que tienen y lo más importante que hay en el estado, el país y el mundo, que son los niños”, mencionó.
- ¿Cuándo era niño, qué pensaba ser de grande?
- Decía que iba a ser presidente de la República –suelta la risa.
“Desde que tuve uso de razón me recuerdo con mi papá –Jobo Lara Faticati, (delegado de la Fesapauv en la zona), en el sindicato, en eventos, siempre me gustó la parte académica, siempre quise ser maestro, próximamente tendré la oportunidad”, señala.
Y añade que otra cosa que también le gustó fue la política, desde muy chico, por lo cual participaba en todos los eventos que podía en la primaria, en la secundaria, el bachillerato, en las mesas directivas, coordinando eventos, actos cívicos.
-¿Esas ganas de participar en la vida pública le vienen de su padre?
- No sé si de mi padre o es algo que ya traía, pero estoy seguro que me gusta hacerlo.
No obstante, reconoce la influencia de su padre, de quien dice es la persona que más admira por su trabajo, no sólo por ser quien es.
-¿Cómo fue de estudiante?
-No fui de los mejores, no de los de mejores calificaciones, pero tuve excelentes maestros. Siempre fui hiperactivo, a la fecha no puedo estar quieto, tengo que estar haciendo cosas, pero tuve muy buenos maestros que me ayudaron mucho a canalizar esa hiperactividad en cosas buenas, en el trabajo, en el deporte con futbol, basquetbol, en la gimnasia, siempre canalizado en cosas positivas.
A la fecha quiero seguir estudiando, seguiré con el doctorado, no sé si en innovación educativa o ciencia políticas y sociales.

LA FAMILIA

-¿Qué piensan sus padres del cargo que hoy ocupa?
-Siempre he estado muy apegado a mi familia, quizá todos digan lo mismo, pero creo tener la mejor familia. Mi mamá, mi papá, mi hermano y hermana, me apoyan muchísimo. Todos nos apoyamos y hemos estado juntos en las buenas y las malas.
Mi mamá se preocupa por mí, pero qué mamá no se preocupa por su hijo a la edad que tenga. Tampoco porque tenga 25 años me creo sabelotodo o que las sé de todas, todas.
Menciona que muchos amigos también dentro del gobierno y oye los consejos que le dan, pero sin duda el mejor es el de su padre, porque es la persona que más lo quiere y que nunca le va a querer perjudicar.
Siendo el mayor, dice sentirse muy orgulloso de sus hermanos. De su hermana que estudia ingeniería en alimentos en la UV, de su hermano que es también su mejor amigo y que hoy ya va rumbo a España para estudiar una maestría en la universidad Complutense, la misma, por cierto, que estudió el gobernador Javier Duarte generaciones antes.
“Cuando le dijeron en el mail que esa maestría que iba a estudiar es la misma en la que su gobernador era la segunda promoción y él iba a ser la decimosegunda promoción se puso muy contento”, comentó.
La alegría por su hermano es agridulce, serán quizá dos años en lo que tenga lejos a su hermano.

INICIOS LABORALES

-¿Cómo fue su inicio en el mundo laboral?
-Terminé de estudiar a los 22 años, luego entré a la Universidad de Toronto, en Canadá, y de ahí regresé y en Xalapa estudié la maestría en economía de negocios, en la Anáhuac. Mi servicio social y prácticas los hice en la Sefiplan y la Secretaría de Educación, entonces, ya a los 22 años entré a trabajar en el IPE, con el director en ese entonces, Abel Cuéllar.
Su labor la desempeñó como empleado de confianza, con diversas actividades de oficina, en donde considera que aprendió mucho apoyando al maestro Cuéllar y al contador Enrique Levet.
-¿Hoy que está del otro lado de la barrera qué piensa de la polémica que se suscita en torno al IPE?
-Es complicado. Me toca ponerme en el punto de vista de las dos partes. Pero el IPE es bonito, se manejan muchas cosas, aprendí mucho ahí, me tocó ver la buena relación que tenía el maestro Abel con los sindicatos y entiendo que ahora Morgado está haciendo una excelente labor.

PROPUESTA

-¿Cómo se dio la propuesta para que ocupara la delegación?
-Estuve participando en el gobierno del estado y me tomaron en cuenta. Luego de que ganó el gobernador, él y Adolfo Mota, el secretario de Educación, me invitaron a trabajar, a ser parte del nuevo gobierno que se estaba implementando y ser parte de la delegación. Eso me lo plantearon en diciembre, en enero ya era parte de la delegación.
-¿Le tomó tiempo decidir?
-No, en cuanto me dijeron respondí que con muchísimo gusto aceptaba y comencé a empaparme de todo. Sabía del trabajo que se realizaba, pero no del alcance que tenía esta delegación, cuántas escuelas atiende, cuántos municipios comprende, investigué todo, me preparé, pero desde el primer momento acepté porque me llamaba la atención, además tenía 7 años fuera de Orizaba y quería regresar a mi tierra, a mi ciudad, en donde me formé académicamente. Con muchísimo gusto acepté el trabajo.
-¿Cómo ha sido atender a los maestros, a los padres de familia y enfrentar las cosas difíciles y los problemas?
-Sí ha sido difícil, pero con cada adversidad se aprenden muchísimas cosas. Aquella persona que no se ha tropezado o recibido golpes no ha aprendido bien.
Reconoce que al principio lo sintió complicado, difícil, más que nada porque lo veían como una persona joven mientras había mucha gente muy preparada.
“Hay supervisores, jefes de sector, personas dentro de la zona muy preparadas y ven que llega un joven y no lo toman muy en serio”, comenta.
Pero también ha encontrado mucha simpatía dentro de las escuelas, con los mismos jefes de sector, son supervisores, por lo que afrontando dificultades y poco a poco, ya tiene cerca del año de ser delegado.
“Trato de estar en contacto con los padres porque son parte fundamental, son los que ponen lo más preciado que tienen, que es a sus hijos, para que los eduquemos, hay que responderles de la mejor manera”, señala.
-¿Quedaron atrás las adversidades?
-Adversidades siempre habrá, pero hay que buscar la mejor solución.
-¿Qué disfruta más de su trabajo?
-Me encanta ir a los jardines de niños. Ahorita que he estado recorriendo los 16 municipios me pongo a platicar con los niños, veo en ellos mucha alegría y mucho futuro en sus rostros, me llena mucho el estar en contacto con ellos, con los alumnos de las escuelas primarias, ver a los alumnos de primero a sexto, los que están a un paso de entrar a secundaria y no saben a dónde van a ir sus amigos de primaria, se van a separar.
Con los de secundaria platica y les pide que sigan su formación académica, que sigan estudiando la preparatoria.
Incluso con los universitarios les invita a que concluyan su carrera y sigan preparándose, que estudien una maestría, un doctorado.
“No está fuera de sus alcances, entonces ellos mismos no se deben poner barreras, deben mantener sus ilusiones siempre, la confianza de seguir estudiando, porque así van a tener la herramienta más fuerte en el ámbito laboral”, remarca.

COMPARACIONES

-¿Hoy en día los alumnos viven una situación más difícil o complicada que los de generaciones anteriores?
-No creo que más complicada, pero sí diferente en el sentido de que es una generación más despierta, con más uso de la tecnología. A mí me tocó la colita, pero todavía tuve que aprender a escribir a máquina, cuando iba en primaria no teníamos celulares, ahora los de primaria saben manejar blackberrys, IPods, IPads, saben más que nosotros.
A ellos ya no les tocó estar tapando las letras de la máquina de escribir para aprenderlas bien o usar cubreteclado, pero ha habido un cambio rápido en el uso de la tecnología y nos vamos adecuando a ese tipo de cosas.

FUTURO

-¿Dónde se ve en diez años?
-En diez años tendré 35. Me veo formando una familia propia, un hogar con mi esposa y 7 u 8 hijos –se carcajea-. No, no con 7 u 8 hijos, pero sí con varios, y trabajando.
Me gustaría adentrarme más en el ámbito educativo, estar trabajando y con una familia muy bonita.
-¿Se ha perdido de algo en su vida personal por estar ya en un cargo?
-Al contrario. Yo hago lo que todo el mundo, no es por la edad, sigo yendo a jugar futbol, reuniéndome con mis amigos, de repente veo películas. Siento que no me estoy perdiendo de nada, estoy aprendiendo muchísimo de una manera muy bonita.
Me ha tocado madurar un poco más rápido de lo común –reconoce-, pero es un paso que tenemos que dar siempre. El de madurar a veces es muy difícil, pero se tiene que hacer, pero no por eso dejar apagar la chispa que nos caracteriza.
-¿Qué podría decirles a los jóvenes, a los niños que están estudiando?
-Cuando con los jóvenes, sobre todo los universitarios, me dicen que no hay las oportunidades, entonces no le ven caso a seguir la maestría o el doctorado, porque piensan que no tendrán oportunidad.
Yo les digo que soy un ejemplo de que se está tomando en cuenta a los jóvenes para ocupar puestos importantes y tenemos que tomar esas oportunidades con mucha seguridad, con mucha responsabilidad.
“Pero más que nada, seguirnos preparando, no sólo para estar al día en lo que se está generando tecnológicamente, sino dentro de la vida seguirnos preparando”, señala.
El entrevistado considera que no hay edad para dejar de estudiar, y en su caso persona tiene amigos ya grandes que siguen con el hambre de estudiar y seguirse preparando.
“A los jóvenes les digo que se tomen las cosas muy en serio, pero no tan a pecho. Hay que tomar las con alegría, con simpatía, con la oportunidad de generar cosas muy buenas. A veces madurar duele, cuesta, pero siempre hay que hacerlo con la mejor cara y poner siempre la alegría y entusiasmo en lo que se tenga que hacer.
“Nada bueno se ha hecho si no es con entusiasmo, así salen las cosas buenas, y poniendo eso delante de todo, pero nunca hay que dejar a ese niño interior que nos deja disfrutar de las cosas bonitas y de lo que nos hace feliz, desde comer un dulce, una paleta, no importa la edad en que se esté”.

 

 
  • Facebook
Deja tu comentario